“¡Oh Sabiduría eterna,
Reina del cielo y de la tierra,
derrama desde tu excelso trono
tantas luces y bendiciones
sobre cuanto quiero decir de ti y hacer por ti,
que cuantos lo oigan
se sientan inflamados por un anhelo renovado
de amarte y poseerte
en el tiempo y la eternidad!”
ASE 1.2
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