Page 735 - Obras_Completas_2da_Ed
P. 735
↑ ÍNDICE
Obras Completas de San Luis María Grignion de Montfort
evitando –por una parte– cierto aire de desdén, de reserva
y egoísmo, contrario a la caridad, y –por otra parte– una
excesiva familiaridad y modales ligeros y pueriles, que
engendran desprecio.
124 8. Se excusan mutuamente los defectos. Se apoyan
unas a otras contra las habladurías, las calumnias y las
persecuciones.
125 9. Evitan toda doblez, tratándose con gran sencillez
y franqueza.
126 10. Se manifiestan unas a otras, con caridad y en
secreto, los propios defectos y aceptan de buen grado la
corrección fraterna.
127 11. Evitan las palabras altaneras y arrogantes, los gritos
inmoderados, las comparaciones odiosas y una infinidad de
faltas que rompen o alteran la caridad.
128 12. En el trato con los pobres procuran actuar, a la vez,
con caridad y firmeza. La primera les permite soportar y
excusar las debilidades, ignorancia y defectos corporales
y espirituales y hasta los pecados de ellos. Por la firmeza
castigan, sin respeto humano, las faltas cometidas por
malicia, orgullo y terquedad, desobediencia al reglamento y
a los superiores, especialmente cuando las faltas son públicas
y escandalosas. Si dejan impunes tales faltas en casos
particulares, la caridad degenera en connivencia condenable.
Destruyen así el orden y la regla de la comunidad y dan
ocasión para que los malos sigan haciendo otro tanto y más.
¡Qué difícil es encontrar el equilibrio entre la dulce caridad
y la severa energía! Y, sin embargo, es necesario encontrarlo
para gobernar bien a los pobres y a los niños. Si uno es
demasiado blando, contentándose con amonestar a quienes
cometen faltas, pero sin utilizar un prudente castigo, se
aumenta el mal por una muelle condescendencia. Y, si uno
es demasiado severo y castiga con rigor, exaspera el mal.
736

