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              Obras Completas de San Luis María Grignion de Montfort

              Si nuestras rosas tienen espinas, son las espinas de
              Jesucristo  que  Él  convierte  en  rosas.  Nuestras  espinas
              punzan, pero sólo por algún tiempo y ello para curarnos
              del pecado y darnos la salvación.

              4    Coronémonos  a  porfía  de  estas  rosas  del  paraíso,
              recitando todos los días un Rosario, es decir, las tres series
              de cinco misterios cada una o tres pequeñas diademas de
              flores o coronas:

              1.   Para honrar las tres coronas de Jesús y de María: la de la
                  gracia de Jesús en la Encarnación, su corona de espinas
                  durante la pasión y la de gloria en el cielo y la triple
                  corona que María ha recibido en el cielo de la Santísima
                  Trinidad.
              2.   Para recibir de Jesús y María tres coronas: la primera
                  de méritos, durante la vida; la segunda, de paz en la
                  hora de la muerte y la tercera, de gloria en el cielo.

              Créanme que recibirán la corona inmarcesible (1Pe 5,4), que
              no se marchitará jamás, si se mantienen fieles en rezarlo
              devotamente hasta la muerte, no obstante la enormidad
              de sus pecados. Aunque estuvieran ya al borde del abismo,
              aunque  estuvieran  ya  con  un  pie  en  el  infierno,  aunque
              hubieran  vendido  su  alma  al  demonio  como  un  mago,
              aunque fueran herejes tan endurecidos y obstinados como
              demonios, se convertirán tarde o temprano y se salvarán,
              siempre que –lo repito, y noten bien las palabras y términos
              de mi consejo– recen devotamente, todos los días hasta la
              muerte, el Santo Rosario con el fin de conocer la verdad y
              alcanzar la contrición y perdón de los pecados.


              En  esta  obra  hallarán  muchas  historias  de  pecadores
              convertidos  por  la  eficacia  del  Rosario.  ¡Léanlas  y
              medítenlas!

                     DIOS SÓLO


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