Page 329 - Obras_Completas_2da_Ed
P. 329
↑ ÍNDICE
Obras Completas de San Luis María Grignion de Montfort
mi amable Señora y poderosa Soberana.
Dios te salve, mi gozo y mi corona,
mi corazón y mi alma.
Tú eres toda mía, por misericordia,
y yo te pertenezco, por justicia.
Pero aún no lo soy suficientemente.
Por ello me consagro hoy totalmente a ti
en plena y eterna disponibilidad,
sin reservarme nada para mí ni para los demás.
Si ves en mí algo que no sea tuyo,
tómalo ahora mismo,
hazte dueña absoluta de cuanto tengo;
destruye, arranca, aniquila en mí
cuanto desagrade a Dios;
planta, levanta y realiza cuanto quieras.
Que la luz de tu fe disipe las tinieblas de mi espíritu.
Que tu humildad profunda sustituya a mi orgullo.
Que tu contemplación sublime
encadene las distracciones de mi fantasía vagabunda.
Que tu visión ininterrumpida de Dios
llene con su presencia mi memoria.
Que el fuego de tu ardiente caridad
incendie la tibieza y frialdad de mi corazón.
Que tus virtudes ocupen el lugar de mis pecados
y tus méritos sean ante Dios
mi ornato y suplemento.
En fin, muy querida y amada Madre mía,
haz -a ser posible-
que no tenga yo más espíritu que el tuyo,
para conocer a Jesucristo y su divina voluntad;
que no tenga yo más alma que la tuya,
para alabar y glorificar al Señor;
que no tenga yo más corazón que el tuyo,
para amar a Dios con amor puro y ardiente
como el tuyo.
330

