Page 10 - Carta Azul P Gonzalo Tabares
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                  de cristología; revisa tu experiencia de Dios; repasa
                  la dimensión sapiencial de la espiritualidad mont-
                  fortiana; ora mucho para que mucho ames a Jesús.
                  Escríbele. Finalmente, dedica un tiempo, una cuarta
                  semana a pagar tu tributo. “Conviene también que
                  paguen en ese día algún tributo a Jesucristo y a su
                  santísima Madre…” VD 232. Dedica esta semana a
                  realizar,  muy  de  cuenta  tuya,  una  pequeña  misión,
                  un tiempo de evangelización con los niños, con los
                  jóvenes, con las familias. Dedica esa semana a gestos
                  de solidaridad con los más pobres, los abandonados,
                  los marginados, personas de la calle, migrantes, en-
                  fermos, ancianos. El día anterior a la renovación, haz
                  un retiro y prepara bien la ceremonia repasando la
                  fórmula de consagración y renovando tu signo exter-
                  no de consagrado. Termina haciendo una corta vigilia
                  para que el día siguiente, el de tu consagración, sea
                  solemne. ”Al menos cada año renovarán dicha consa-
                  gración…” VD 233


                  E    l día solemne del consagrado es precisamente
                       la solemnidad de la Encarnación el 25 de marzo.
                  Este día deberás celebrar con este carácter y reno-
                  var tu consagración con todos los consagrados del
                  mundo. Pronuncia la fórmula de la consagración con
                  toda fe, alegría y confianza: “Soy todo tuyo y cuanto
                  tengo es tuyo, ¡oh mi amable Jesús!, por María, tu
                  Madre santísima.” VD 233.

                  E    s muy de alabar que también cada año, realices
                       una peregrinación a un santuario o lugar dedica-
                  do a Nuestra Señora. Hazlo según las circunstancias
                  personales y condiciones de salud. Puedes unirte a
                  otros consagrados o personas sensibles a esta prác-
                  tica. Sabes que hay sitios en las ciudades y pueblos
                  donde se honra de una manera especial a la Virgen.
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