Page 9 - Carta Azul P Gonzalo Tabares
P. 9

8


                  tra Señora, contempla incesantemente las grande-
                  zas de Dios, sus proezas en favor de su pueblo. Recí-
                  tala como una jaculatoria, en todo momento y lugar
                  y serás signo de visible de honestidad, luz, entrega,
                  paz, bondad, compromiso y alegría en el mundo.


                  R    epite continuamente la fórmula síntesis de tu
                       consagración:  “Soy  todo  tuyo  y  cuanto  tengo
                  es tuyo, ¡oh mi amable Jesús!, por María, tu Madre
                  santísima.” VD 233. Esta fórmula, que San Luis redac-
                  tó inspirado en San buenaventura, expresa mejor el
                  contenido fundamental de la consagración, que la
                  fórmula sencilla que conoces y conocemos todos:
                  “Soy todo tuyo Oh María.” No saques de la fórmula
                  la meta de la misma: el bueno y amable Jesús.


                  S    aca un día mensual para hacer retiro y desierto
                       en un lugar apartado o en el diario acontecer de
                  tu vida; vete al campo o quédate en tu habitación;
                  permanece en la capilla del Sagrario; visita un centro
                  comercial y haz de estos “templos del consumo”, el
                  lugar de encuentro con Dios, contigo y con los de-
                  más.

                  R    enueva  la consagración cada  año, dedicando
                       previamente cuatro semanas a la preparación: la
                  primera semana dedícate a conocimiento personal.
                  Reconoce  tus  faltas,  pecados,  pide  por  tu  conver-
                  sión, descubre tus cualidades, defectos, la maldad
                  de tu corazón que se encuentra enraizada en tus
                  miedos no superados, tus frustraciones no resuel-
                  tas, tus apegos no elaborados. La segunda semana,
                  dedícate a conocer más a la Virgen María. Lee los
                  textos bíblicos marianos; repasa algún libro de sobre
                  María; profundiza sobre el papel de la Virgen en el
                  mundo actual; actualízate. La tercera semana dedí-
                  cate a conocer más a Jesucristo. Léete un buen libro
   4   5   6   7   8   9   10   11   12   13