Page 4 - Carta Azul P Gonzalo Tabares
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A mismo, parecido unas veces a un viento recio y
fuego devorador y otras a una brisa suave en un
hermoso amanecer. Ese Espíritu es el que ha hecho
que no desfallezcan pues los ilumina en los momen-
tos de oscuridad, los acompaña en los grandes mo-
mentos de soledad, los guía en sus decisiones, los
fortalece en los momentos de desánimo; los asiste
con su sabiduría en las diarias decisiones que tienen
que tomar; los reconforta en el duro trabajo por la lu-
cha del pan de cada día y cuando golpean a sus puer-
tas las fuerzas del mal les recuerda siempre, cuál es
el camino del bien. Este maravilloso regalo de Jesús
vivo y resucitado es su guía, conductor y fortaleza en
el seguimiento de Jesús.
A ustedes, de iglesia de comunión, participación,
sinodalidad y misión, quienes en definitiva han
renovado su sí bautismal, consagrándose a Jesús Sa-
biduría por manos de María en la espiritualidad de
San Luis María de Montfort, la escuela de la Sabidu-
ría, de María y la Misión, les recuerdo:
U n verdadero devoto de la Virgen, debe “honrar-
la como Madre de Dios; meditar sus virtudes;
contemplar sus grandezas; ofrecerle actos de amor,
alabanza, acción de gracias; invocarla de corazón;
ofrecerse y unirse a ella; realizar todas las acciones
con intención de agradarla; comenzar, continuar y
concluir las acciones por ella, en ella, con ella y para
ella, a fin de hacerlas por Jesucristo, en Jesucristo,
con Jesucristo y para Jesucristo, nuestra meta defi-
nitiva”, VD 115, y pues, “La plenitud de la perfec-
ción consiste en asemejarte, vivir unido y consagrado
a Jesucristo” VD 120, cuanto más te consagres a Ma-
ría, tanto más te unirás a Jesucristo. Tu consagración
a Jesucristo es una perfecta y total consagración de