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              Obras Completas de San Luis María Grignion de Montfort

              “Jesucristo,  Sabiduría eterna, es todo cuanto puedes y
              debes  desear.  Anhela  poseerla.  Corre  en  busca  suya.  Él
              es, en  efecto, la perla  incomparable y  preciosa por cuya
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              adquisición no debes temer vender todos tus bienes” .

              Quien  quiera  gloriarse,  que  se  gloríe  de  esto:  de  conocer  y
              comprender que soy el Señor (Jr 9, 22-23). Que no se alabe el
              sabio por su sabiduría, ni el fuerte por su fuerza, ni el rico
              por sus riquezas. El que se alabe, gloríese en conocerme y
              no en conocer otras cosas.

              10    2.  Nada  tan dulce  como  el  conocimiento  de  la
              Sabiduría  divina.  ¡Dichosos  quienes  la  escuchan!  ¡Más
              dichosos  quienes  la  desean  y  buscan!  Pero  ¡mucho  más
              dichosos  los  que  andan  por  sus  caminos  y  saborean
              en  su  corazón  esa  dulzura  infinita  que  constituye  el
              gozo  y  felicidad  del  Padre  y  la  gloria  de  los  ángeles! 9

              Si  conociéramos  la  dicha  interior  que  significa  conocer
              la  belleza  de  la  Sabiduría,  alimentarse  a  los  pechos  del
                   10
              Padre ,  exclamaríamos  con  la  esposa  del  Cantar  de  los
              Cantares: Son mejores que el vino tus amores (Cant 1,2). La
              leche de tus pechos es más dulce que vino delicioso y que
              todas las dulzuras de las cosas creadas, sobre todo cuando
              dirige a las almas que la contemplan estas palabras: Gusten


              8   San Bernardo, Vita Mystica seu de Passione Domini c 22 n 75: PL
                 184,679.
              9   Sabiduría y felicidad. La Sabiduría ofrece todos dones (Sab 8,1ss). Pero
                 entre los más señalados se halla el de la felicidad. El libro bíblico de la
                 Sabiduría, modelo de diálogo entre culturas, ofrece un elenco de los
                 elementos que conducen a la felicidad en armonía con las exigencias
                 de los filósofos griegos. Precisamente una de las características del
                 vocabulario sapiencial bíblico es el calificativo “dichoso” (Ver Sal 1,1-6).
                 Un hecho significativo en el Nuevo Testamento es el que Jesús introduce
                 su mensaje de “vida” proponiendo a sus seguidores las “bienaventuranzas”
                 que introduce siempre con la palabra “Dichosos” (Mt 5,3-12).
              10  “Mamilla Patris”; la expresión se encuentra en Clemente De Alejandria,
                 Paedagogus I c 6: PG 8,302. El P. de Montfort volverá sobre el tema más
                 adelante (ASE 98). Se trata del conocimiento que da la Sabiduría, nada
                 frío ni estéril, sino cálido y fructuoso. Es la experiencia misma de Dios y
                 de sus dones. Es la “ciencia de los santos”, la experiencia de Dios.
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