Page 490 - Obras_Completas_2da_Ed
P. 490
↑ ÍNDICE
Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen
de la tibieza y maldad de tus acciones y de la resistencia
a sus inspiraciones, pero que toda tu confianza está en
María, su fiel Esposa. Dile con San Bernardo: “Ella es mi
suprema confianza y la única razón de mi esperanza”.
Puedes también rogarle que venga a María, su indisoluble
Esposa. Dile que su seno es tan puro y su corazón está tan
inflamado como nunca, y que, si no desciende a tu alma,
ni Jesús ni María podrán formarse en ella ni ser en ella
dignamente hospedados.
3. DESPUÉS DE LA SAGRADA COMUNIÓN
270 Después de la sagrada comunión, estando recogido
interiormente y cerrados los ojos, introducirás a Jesucristo
en el corazón de María. Se lo entregarás a su Madre,
quien lo recibirá con amor, lo tratará como Él lo merece,
lo adorará con todo su ser, lo amará perfectamente, lo
abrazará estrechamente y le rendirá en espíritu y verdad
muchos obsequios que desconocemos a causa de nuestras
espesas tinieblas.
271 O te mantendrás profundamente humillado dentro
de ti mismo, en presencia de Jesús que mora en María. O
permanecerás como el esclavo a la puerta del palacio del
Rey, quien dialoga con la Reina. Y mientras ellos hablan
entre sí, dado que no te necesitan, subirás en espíritu al
cielo e irás por toda la tierra a rogar a las criaturas que den
gracias, adoren y amen a Jesús y a María en nombre tuyo:
Vengan, adoremos, etc. (Sal 95 [94],1).
272 O pedirás tú mismo a Jesús, en unión con María, la
llegada de su reino a la tierra por medio de su santísima
Madre, o la divina Sabiduría, o el amor divino, o el perdón
de tus pecados, o alguna otra gracia, pero siempre por
María y en María, diciendo mientras fijas los ojos en tu
miseria: No mires, Señor, mis pecados (ver Sal 51 [50],11),
sino las virtudes y méritos de María. Y, acordándote de tus
491

