Page 485 - Obras_Completas_2da_Ed
P. 485

↑ ÍNDICE


              Obras Completas de San Luis María Grignion de Montfort

              Dios. Este lugar santísimo fue construido solamente con
              una tierra virginal e inmaculada, de la cual fue formado
              y  alimentado  el  nuevo  Adán,  sin  ninguna  mancha  de
              inmundicia, por obra del Espíritu Santo que en él habita.
              En este paraíso terrestre se halla el verdadero árbol de vida,
              que produjo a Jesucristo, fruto de vida; allí, el árbol de la
              ciencia del bien y del mal, que ha dado la luz al mundo.
              Hay en este divino lugar árboles plantados por la mano
              de Dios, regados por su unción celestial, y que han dado,
              y  siguen  dando  día  tras  día,  frutos  de  exquisito  sabor.
              Hay allí jardines esmaltados de bellas y diferentes flores
              de virtud que exhalan un perfume tal, que embalsama a
              los  mismos  ángeles.  Hay  en  este  lugar  verdes  praderas
              de esperanza, torres inexpugnables de fortaleza, moradas
              llenas de encanto y seguridad, etc.

              Sólo el Espíritu Santo puede dar a conocer la verdad que se
              oculta bajo estas figuras de cosas materiales.

              Se  respira  en  este  lugar  un  aire  puro  e  incontaminado
              de pureza, brilla el día hermoso y sin noche de la santa
              humanidad,  irradia  el  sol  hermoso  y  sin  sombras  de  la
              divinidad, arde el horno encendido e inextinguible de la
              caridad  -en  el  que  el  hierro  se  inflama  y  transforma  en
              oro-, corre tranquilo el río de la humildad, que brota de
              la tierra y, dividiéndose en cuatro brazos, riega todo este
              delicioso lugar: son las cuatro virtudes cardinales.

              262   2° El Espíritu Santo, por boca de los Santos Padres,
              llama también a la Santísima Virgen: 1) la puerta oriental,
              por donde entra al mundo y sale de él el Sumo Sacerdote,
              Jesucristo; por ella entró la primera vez y por ella volverá
              la  segunda;  2)  el santuario de la divinidad,  la  mansión  de
              la Santísima Trinidad, el trono de Dios, el altar y templo
              de  Dios,  el  mundo  de  Dios.  Epítetos  y  alabanzas  muy
              verdaderos cuando se refieren a las diferentes maravillas
              y  gracias  que  el Altísimo  ha  realizado  en  María  (ver  Ez
              44,1-3; Sal 87 [86],1; Is 6,1-4).
              486
   480   481   482   483   484   485   486   487   488   489   490