Page 82 - Obras_Completas_2da_Ed
P. 82

↑ ÍNDICE


                                                                  Carta No. 9


                                              9
                                Al P. Francisco. Leschassier,
                      superior del seminario de San Sulpicio de París
                             Le Pellerin, 16 de septiembre de 1701.

                   Luis María lleva tres meses dando misiones a los pobres del campo
                   y trabajando con los jóvenes de la ciudad. Es lo que le entusiasma.
                   El obispo de Poitiers le pide por escrito encargarse del Hospital
                   General de la ciudad. La perspectiva de encerrarse allí no lo atrae,
                   y por eso somete al director su incertidumbre.

                   Señor y muy amado Padre en Jesucristo: ¡el amor puro de
                   Dios reine en nuestros corazones!

                   Las insistentes y reiteradas súplicas de los pobres del
                   Hospital  de  Poitiers,  ‒unidas  a  los  deseos  del  señor
                   Obispo de esa ciudad y de la señora de Montespán de
                   quien mis hermanas dependen en mucho‒, me obligan a
                   importunarle una vez más y manifestarle, con sencillez
                   y deshilvanadamente, mis sentimientos, quedando en
                   absoluta indiferencia a todo, dentro de la obediencia.

                   Hace tres meses que trabajo sin descanso en diferentes
                   parroquias, a las cuales me han enviado los PP. René
                   Lévêque y Desjonchères. Ahora le estoy escribiendo
                   precisamente desde Le Pellerin. Dios y la Santísima Virgen
                   se han dignado servirse de mi ministerio para hacer en ellas
                   algún bien. Aquí, como en todas partes, hay mucho bien
                   que hacer. Pero hay también muchos obreros: dos casas de
                   ejercicios para hombres, una para mujeres y tres -por no
                   decir cuatro- equipos de misioneros.

                   Como Ud. ya sabe, no siento ninguna inclinación hacia
                   la comunidad de San Clemente. Sólo la obediencia me
                   retiene en ella. El señor Lévêque lo sabe muy bien, porque
                   me guío en todo por sus consejos después de los de Ud. él
                   me ha dado a entender, que ya que el Señor no me llama a
                   permanecer de continuo en la comunidad para trabajar en
                                                                       83
   77   78   79   80   81   82   83   84   85   86   87