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↑ ÍNDICE
El Amor de la Sabiduría Eterna
105 Por último, cuando llegó el momento de realizar
la redención de los hombres, la Sabiduría divina se
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construyó una casa , una habitación digna de ella misma.
Creó y formó en el seno de Santa Ana a la divina María,
con mayor complacencia que la que había experimentado
en la creación del universo. Es imposible expresar las
inefables comunicaciones de la Santísima Trinidad a tan
hermosa creatura, lo mismo que la fidelidad con que María
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respondió a las gracias de su Creador .
106 El torrente impetuoso de la bondad de Dios, estancado
violentamente por los pecados humanos desde el comienzo
del mundo, se explaya con toda su fuerza y plenitud en el
corazón de María. La Sabiduría eterna le comunica todas
las gracias que hubieran recibido de su liberalidad Adán
y sus descendientes si hubieran conservado la justicia
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original. En fin –como dice un santo –, toda la plenitud
de la divinidad se derrama en María, en cuanto una pura
creatura es capaz de recibirla.
¡Oh María! Obra maestra del Altísimo, milagro de la
Sabiduría, prodigio del Omnipotente, abismo de la gracia...
Confieso, con todos los santos, que solamente tu Creador
puede comprender la altura, anchura y profundidad de las
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gracias que te comunicó .
107 La divina María realizó en catorce años tales progresos
en la gracia y sabiduría de Dios, su fidelidad al amor del
Señor fue tan perfecta, que llenó de admiración no sólo
a los ángeles, sino también al mismo Dios. Su humildad,
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profunda hasta el anonadamiento, embelesó al Creador ;
78 Prov 9,1: “La Sabiduría se ha edificado una casa, ha labrado siete
columnas”. Los Padres de la Iglesia aplican gustosos el texto a María
obra maestra de Dios (VD 5.50.115). Para el tema de “María, morada de
la divinidad.” ver VD 262-264.
79 María: su colaboración con la gracia y progreso en la virtud han ido en
ascenso continuo.
80 Abad Guerrico, Sermón 3 para la Asunción de María n.4: PL 185,196;
San Bernardo, Hom 4 super Missus est n.3: PL 183,81.
81 VD 7: Dios se ha reservado a sí mismo el conocimiento perfecto de María.
82 Ver VD 2ss.
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