Page 681 - Obras_Completas_2da_Ed
P. 681

↑ ÍNDICE


              Obras Completas de San Luis María Grignion de Montfort

               REGLA DE LOS SACERDOTES MISIONEROS
                        DE LA COMPAÑÍA DE MARÍA


              1.  FIN PROPIO DE LA COMPAÑÍA DE MARÍA


              1   1. En esta Compañía sólo se recibe a sacerdotes ya
              formados en los seminarios. Por tanto, quedan excluidos
              de ella los eclesiásticos de órdenes inferiores hasta que
              hayan recibido el sacerdocio. En París hay, sin embargo,
              un seminario donde los jóvenes eclesiásticos que tienen
              vocación para las misiones en la Compañía se preparan por
              la ciencia y la virtud para ingresar en ella.

              2   2. Es necesario que dichos sacerdotes hayan sido
              llamados  por  Dios  a  la  vida  misionera,  en  pos  de  los
              apóstoles pobres. Y no a trabajar como vicarios, dirigir
              parroquias, enseñar a la juventud o formar sacerdotes en los
              seminarios, cosa que hacen muchos otros buenos sacerdotes,
              llamados por Dios a estos santos oficios.

              Por consiguiente, huyen de tales cargos por considerarlos
              contrarios  a  su  vocación  apostólica. Así  podrán  decir
              siempre con Jesucristo: me envió a dar la Buena Noticia a
              los pobres, (ver Lc 4,18), o con los apóstoles: Cristo no me
              mandó a bautizar, sino a dar la Buena Noticia, (ver 1Co 1,17).
              Y  consideran  como  una  sutil  tentación  las  ocasiones,
              que se presentan constantemente, de ayudar a las gentes
              por tales medios. Ese es el cambio o desviación que han
              sufrido, desgraciadamente, muchas santas comunidades,
              establecidas en estos últimos siglos por el santo espíritu de
              sus fundadores para predicar misiones, y ello so pretexto
              de un bien mayor. Algunas se han dedicado a instruir a
              la juventud, otras a formar sacerdotes y eclesiásticos. Y
              si dan misiones todavía, lo hacen sólo accidentalmente y
              como de paso. La mayor parte de los miembros de estas
              comunidades permanecen años enteros sedentarios, por
              no decir solitarios, en sus casas de la ciudad o del campo.
              Su lema es: buscadores del reposo, (Is 38,11). Mientras que el
              682
   676   677   678   679   680   681   682   683   684   685   686