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↑ ÍNDICE
Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen
240 ¡Hermano carísimo! Rompamos las cadenas de los
pecados y de los pecadores, del mundo y de los mundanos,
del demonio y de sus secuaces. Arrojemos lejos de nosotros
su yugo funesto: ¡Rompamos sus coyundas, sacudamos
su yugo! (Sal 2,3) Mete los pies en su cepo –para usar el
lenguaje del Espíritu Santo– y ofrece el cuello a su yugo
(BenS 6,24). Inclinemos nuestros hombros y tomemos a
cuestas la Sabiduría, que es Jesucristo: Arrima el hombro
para cargar con ella y no te irrites con sus cadenas (BenS 6,25).
Toma nota de que el Espíritu Santo, antes de pronunciar
estas palabras, prepara el alma a fin de que no rechace tan
importante consejo, diciendo: Escucha, hijo mío, mi opinión
y no rechaces mi consejo (BenS 6,23).
241 No lleves a mal, amigo, que me una al Espíritu Santo
para darte el mismo consejo: Sus ataduras son una venda
saludable (BenS 6,31). Como Jesucristo en la cruz debe
atraerlo todo hacia Él (Jn 12,32), de grado o por fuerza,
atraerá a los réprobos con las cadenas de sus pecados
para encadenarlos, a manera de presidiarios y demonios,
a su ira eterna y a su justicia vengadora; mientras
atraerá –particularmente en estos últimos tiempos– a los
predestinados con las cadenas de amor: Atraeré a todos
hacia mí (Jn 12,32); Los atraeré con cadenas de amor (Os 11,4).
242 Estos esclavos de amor de Jesucristo o encadenados de
Jesucristo (Ef 3,1) pueden llevar sus cadenas al cuello, en
los brazos, en la cintura o en los pies. El P. Vicente Caraffa,
séptimo superior general de la Compañía de Jesús –que
murió en olor de santidad, en el año 1643–, llevaba, en señal
de esclavitud, un aro de hierro en cada pie, y decía que su
dolor era no poder arrastrar públicamente la cadena. La
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Madre Inés de Jesús, de quien hablamos antes , llevaba
una cadena a la cintura. Otros la han llevado al cuello,
como penitencia por los collares de perlas que llevaron en
el mundo, y otros, en los brazos, para acordarse, durante el
trabajo manual, de que son esclavos de Jesucristo.
178 Ver VD 170.
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